domingo, 20 de julio de 2014

Intelectuales apoyan a la señora Rosa Verduzco, una situación extraña

( En inusitado caso, intelectuales mexicanos, sin dar explicaciones que el uso de la fuerza pública y no cuestionar el grave problema de fondo en el Albergue " La Gran Familia", firman un documento en apoyo a un personaje cuestionado históricamente de secuestro, maltrato y extorsión)

 
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Intelectuales publican carta de apoyo a “Mamá Rosa”


Foto: Cuartoscuro
Foto: Cuartoscuro
Aunque reconocen que “no es imposible que en ‘La Gran Familia’ haya habido irregularidades”, escritores, periodistas e historiadores mexicanos publicaron este viernes 18 de julio de 2014 una carta “en defensa de Rosa Verduzco”, la directora de una casa hogar en Zamora, Michoacán, donde presuntamente se cometieron abusos contra menores.
En el texto, firmado por la periodista Lydia Cacho, el historiador Enrique Krauze, el activista Javier Sicilia, la escritora Elena Poniatowska, entre otros, criticaron el operativo policial realizado hace tres días, en el que más de 500 personas fueron liberadas, entre ellas niños y adultos.
“El operativo policíaco y mediático desplegado contra Rosa Verduzco es inexplicable (…) Las autoridades recurrieron a la fuerza pública y presentaron cargos ante la prensa y la televisión antes de presentarlos ante el poder judicial. La humillación escandalosa de una gran trabajadora social es inmerecida y atenta contra sus derechos más elementales. El linchamiento arroja una mancha de oprobio sobre una vida de servicio”, detallan en la carta.
Asimismo, destacaron la labor de la directora de 82 años del hogar que “durante 66 ha dedicado su vida a recoger, atender y educar niños abandonados para insertarlos en la sociedad”. Y agregaron que más de 7 mil niños, que ahora son adultos, padres o abuelos, “pueden dar testimonio del trato que recibieron”.
“Hacemos un llamado a las autoridades para que respeten la obra y la persona de Rosa Verduzco. Y hacemos un llamado a los medios para que hagan la investigación a fondo que este nuevo michoacanazo amerita”, finalizan.
Este viernes, un funcionario de la Procuraduría General de la República (PGR) informó que no hay una orden de aprehensión en contra de Verduzco, conocida como “Mamá Rosa” y quien se encuentra hospitalizada, pero “estable”.
Sin embargo, “hay imputaciones directas contra cuatro personas y probablemente dos más”, dijo este viernes en entrevista con el noticiario Primero Noticias, Tomás Zerón, director de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR.
En tanto, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) indicó este jueves 17 de julio que investiga  el caso y dará seguimiento a la atención que reciban las personas que estaban internadas en el albergue, así como cuál será su destino final.
La carta está firmada por: Roger Bartra, Lydia Cacho, Miguel Carbonell, Lázaro Cárdenas, Christopher Domínguez, Malva Flores, Fernando García Ramírez, Hugo Hiriart, Enrique Krauze, Jean Marie Le Clezio, Andrés Lira, Jean Meyer, Verónica Murguía, Margarita de Orellana, Cristina Pacheco, Elena Poniatowska, Alberto Ruy Sánchez, Guillermo Sheridan, Javier Sicilia, Guillermo Soberón, Isabel Turrent, José Woldenberg, Gabriel Zaid y Fausto Zerón-Medina.

miércoles, 16 de julio de 2014

El No Circula, me obliga a dejar de vender pan durante cuatro sábados

 

Es una medida antipopular, Mancera se puso la soga al cuello





 

Apenas tengo para la materia prima y el transporte y ahora deja de trabajar cuatro sábados, no se vale: Octavio Jarquín, panadero en la Unidad San Fé.

 
 
 

Octavio Jarquín es uno de esos personajes que conviven con tres generaciones todos los días. Es panadero por amor, por convicción y por condición. Todas las tardes, desde hace treinta años, vende pan en la explanada de la popular Unidad Santa Fé, que sirve a más de doscientas cincuenta familias.
Hoy, Octavio, enfrenta serios problemas en el desempeño de este oficio, porque el gobierno del Distrito Federal, le obligó a dejar su usar su camionetita, por cuatro sábados, el único transporte que utiliza para traer el pan, desde Tlaneplanta Estado de México, a las colinas de la Delegación Alvaro Obregón. " Qué gobierno tan mala onda, tan ciego, que amolada me están (nos están poniendo) con este asunto del No circula, los que menos tenemos, no alcanzaremos a pagar un auto nuevo, imposible, somos no asalariados, no asegurados, sin ingresos fijos".




De noble mirada, frente amplia, complexión regular - todavía para cargarse al lomo unas ocho charolas y cajas de pan- de amable tono en su hablar, con estudios hasta el cuatro semestre en Administración de Empresas en la UNITEC, Octavio alcanza a decir: " Es un tema penoso, molesto, es como ponerse la soga al cuello, además de No circular esos sábados, tienes que someterte a cuatro verificaciones al año, por eso digo: aquien se le ocurre, ya en tiempos electorales, imponer esta media, ¡ Fue ponerse la soya al cuello, Tú crees que votarán el el DF otra vez por el PRD, y en sus delegaciones !".



Un agradable aroma a pan recién hecho se extiende lentamente por toda la explanada de la unidad San Fé. Es un olor inconfundible, de inberbe infantiles recuerdos que asoman en la noche de mesa de tu casa, el olor a pan, es un regalo que intentas llevar a tu casa, con tus hijos, con tu mujer, con la familia. El pan y su olor, pueden ser el símbolo de la unidad de una familia, es el sustento, y alimento de todos los días, pero ahora ese momento podrá ser postergado al menos del pan de Octavio.
En un improvisado expendio, de una mesa de pino y cajas de plástico, con cubiertad de papel estraza, se apilan una a una, conchas, panqués de elote, ojaldres, palillos, pastelillos de kiwi, cuernos, rebanadas de mantequilla, pan bolillo, y birote, es un manjar de colores y texturas que expuestas se ofrecen a las impasibles miradas de niños, muchos niños que se arremolian a la falda de su madre para que les compre su pan, en tanto se llena la bolsa de papel para ser llevado a casa.




Octavio se queja, protesta en voz baja, " Me dejaran sin percibir unos dos mil pesos  al mes, además de la clientela que me busca a diario". O qué, el gobierno me va a subdiar una camioneta nueva o seminueva. Sí, es necesario que haya un plan de autofinanciamiento a nuevas unidades, pero el señor Mancera sea nuestro aval, sino ¿cómo vamos a pagar esta nueva unidad automotriz? afirma Jarquín.



"Ese primer sábado, al ingresar la nueva ley, la ciudad se veía semivacía, y desgracian a muchos, a los comerciantes, a los que menos tienen. Después creo que modificaron un poco el horario, de todos modos-dice Octavio- a mi no me funciona que hayan corrido el horario ni más ni menos. Qué voy a hacer con el pan tan temprano, para qué lo traigo desde las seis de la mañana desde Tlanepantla, para venderlo en la tarde, ya estaría duro, sí muy duro".


 

Octavio recorre cerca de 40 kilómetros para vender su pan, desde que sale de Tlanepantla, Estado de México, hasta la Unidad Independencia y después vuelta hacia Tlane. " Adquirí esta reciente camionetita, porque tengo otra más vieja, de esas julias, pues ahora, ni con la chiquita ni con la grandota, las dos No circulan. Es un desdicha. Ese señor Mancer creo que no sabe lo que hizo, o quién le aconsejó aplicar esta medida, creo que le hicieron " poner la soga al cuello polícamente " y a nosotros, nos rompió la madre. No se vale, es un medida antipopular, concluye en bajo tono el popular panadero de la Unidad Santa Fé.




sábado, 5 de julio de 2014

China debe retirar su plataforma marina de aguas Vietnamitas: Le Thanh Tung

China debe respetar la aguas territoriales y sobernas de Vietnam, declara el embajador en México

* Es una acción violatoria a todo orden internacional
* Es una invasión, seguiremos denunciando estos atropellos en toda la orbe

 
 

Ciudad de México.- El Gobierno Chino está obligado a salir de las aguas territoriales de Vietnam y a respetar su soberanía. Debe retirar la plataforma petrolera que instaló en el mar oriental, el pasado 2 de mayo. Vietnam ha seguido una política pacifista históricamente y hoy lo va a seguir realizando por todos los medios posibles, declaró Le Thanh Tung, embajador de Vietnam en México.
 
 

Pero a la invasión de los litorales de Vietnam, también se produjo el hundimiento de una embarcación pesquera vietnamita por parte de embarcaciones de guerra que fueron desplazadas por el gobierno Chino, entre ellas, aviones de guerra, acorazados y helicópteros. Al incidente ocurrieron en auxilio las embarcaciones costeras vietnamitas quienes rescataron a una decena y media de trabajadores del mar. De estos hechos existen pruebas irrefutables, como videos y fotos al momento de la acción china.
 

Le Thanh Tung, afirma que estas acciones agresivas por parte de China, violan el “Acuerdo sobre los Principios Básicos Directivos para solucionar los problemas marítimos” establecidos por China y Vietnam en octubre del pasado 2011, así como el hecho de negar la Declaración conjunta en el Mar Oriental por la Asean y China en 2002 e ignorar el Derecho internacional, en especial la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar en 1982.

China reclama sin precisar los límites, sin justificar la acción, simplemente llegó e instaló la plataforma perforadora HD-981, sin avisar y dar parte a la autoridad Vietnamita, declara Le Thanh en tono molesto y diplomático.

Estos hechos- continúa- constituyen un serio obstáculo para la paz de los países de la región, donde se incluye a Malasia y Filipinas.

Vietnam es un pueblo de paz, seguiremos con esa política, además de tomar medidas según su proceder, pero siempre en forma pacífica, concluyo en embajador Le Thanh Tung, quien nos recibió en las oficinas de la embajada vietnamita en México.
 


viernes, 27 de junio de 2014

Mexicanos protestan por invasión de China a aguas territoriales de Vietnam



Un granito de arroz por la paz

Foto de Bautista Rojo Juan Carlos.
 
 

Mexicanos protestan ante la embajada de China en México por invadir aguas territoriales de Vietnam

 
‪#‎Laciudadylosdías‬.- México y Vietnam comparten una condici...ón histórica : estar cerca, muy cerca de las grandes potencias.
Esta circunstancia convierte a ambos países en naciones vulnerables ante embates comerciales, culturales y militares.
De ahí que sus políticas, parte de su resguardo soberano, sea una política permante de paz y propiciar mesas y acuerdos de diálogo para dirimir controversias y orillar a esas potencias a firmar acuerdos internacionales, (no siempre restados por los poderosos), para mantener un distancia prudente y frenar la amenaza latente, de una invasión.
Y los casos, en el devenir de la historia, se repiten.
Los vietnamitas primero estuvieron bajo el yugo de mil años por parte de los Chinos, después fueron colonizados por los Frances, de los cuales se liberaron después de mil batallas y ya en pleno siglo veinte, los gringos con su guerra de 10 años, fueron expulsados.
Y ahora enfrentan una incursión a sus aguas territoriales por parte del gobierno Chino, quien ya ubicó una gran plataforma petrolera y mandó más de cien barcos militares para "supuestamente" defender lo que les pertenece.
De ahí, que firmar cartas de apoyo a Vietnam, solicitar al gobierno mexicano y congresos mexicanos, fije una postura de No intervención al gobierno chino en los mares de Vietnam, es poner un granito de arroz en favor de la paz regional y mundial.
Agradecemos la firma de esta misiva, la redirección electrónica que realizaron muchos de nuestros amigos y los que tuvieron el tiempo y la intención de asistir a este acto pacificista el pasado miércoles, ahí en la embajada China en México.
Este día, el diario La Jornada publicó en su página 17, la nota sobre el evento.
A Todos, gracias por su participación.

martes, 8 de abril de 2014

Basilio González, cinismo laboral y salario estratosférico.


El cinismo de la política laboral, echa por tierra al nuevo PRI
 

·        Salarios desproporcionados, semejan tiempos del porfiriato

 

·        Basilio González, presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, un quiste del sistema

 


·        “Que devuelva el dinero obtenido con los esfuerzos de miles de trabajadores”.

 

·        En 23 años ha ganado como presidente de la CNSM, casi  46 millones, como “producto de su trabajo”.

 


Coyoacán.- Lejos de ayudar a su partido en tiempos de visible descomposición ética, y de organización política interna, el Secretario del Trabajo, a nivel federal, Alfonso Navarrete Prida, sale en defensa del Presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, Basilio González, quien fue expuesto por la prensa como un funcionario que percibía un salario de 3 millones de pesos.

No, dijo, Navarrete, sólo gana 2 millones 82 mil 156 pesos anuales. Como si el país estuviera en bonanza, el funcionario de Peña Nieto, responsable de velar por los intereses de los trabajadores, sus derechos y conciliar ante los patrones sus relaciones y liquidaciones ante la ley, decidió dar la cara por un hombre que tiene en ese puesto 23 años como presidente de una Comisión que se ha encargado de pulverizar el salarios de los trabajadores de este país, que no ayuda, no contribuye a superar los míseros salarios de los millones de trabajadores que sí crean la riqueza de este país.

El “Don”, como lo llama el secretario del trabajo a este funcionario que ha obtenido del erario público, cerca de 46 millones de pesos en sus 23 años de presidente al frente de la CNSM, considerando la inflación, los ajustes de fin de año y no considerando los bonos sexenales y de fin de administración, son la muestra de los altos contrastes en que se desarrolla la política administrativa de la gente del poder en relación con la miseria económica en que viven millones de trabajadores.

Este señor funcionario transexenal, multipartidista, según su expediente laboral y funcionario tanto con el Pri, Pan y ahora Pri, ha sido y es el responsable de frenar toda lucha por mejorar el salario de los trabajadores mexicanos, de que “ los trabajadores no se salgan del huacal ”.

Este asunto de los salarios se torna interesante cuando leemos la percepción que reciben otros secretarios de Estado,  los cuales tendrían más peso en la administración pública, y no reciben más pesos en su patrimonio que el que preside la Comisión Nacional de Salarios Mínimos.
 

Para tener una aproximada idea del tema, sólo mencionaremos algunos de los puestos a nivel de secretario y que obtienen menos plata que el “Don Basilio”.

Miguel Ángel Osorio Chong (Gobernación): 151,049 pesos

José Antonio Meade Kuribreña (Relaciones Exteriores): 145,277 pesos

Luis Videgaray Caso (Hacienda): 145,284 pesos

Rosario Robles Berlanga (Sedesol): 124,694 pesos

Emilio Chuayffet Chemor (SEP): 168,045 pesos

 Mercedes Juan López (Salud): 124,775 pesos

La lista es amplia, pero preferimos sólo mostrar algunos botones salariales que rebasan en mucho, las aspiraciones de cualquier ciudadano común y que ofenden a la vista saber “cómo administran”.

Dice el refrán, te hablo a ti Pedro, para que me entiendas Juan.
 

Alfonso Navarrete Prida, con su puesto de supersecretario del Trabajo, gana más que el presidente de la República, su sueldo mensual según su declaración patrimonial es de 672,452 pesos.
 
 

En un país, que se liquidan a las instituciones del Estado en aras de convertirlas en empresas eficientes, con millones de desempleados, con una economía que sólo crece dígitos en discursos y cada trimestre se adelgazan, es un real insulto la percepción de estos salarios y más los que dicen defender a los trabajadores.
 

Con estas nuevas políticas salariales de los funcionarios, lo único que alumbran, son el cinismo con que salen a declarar a la prensa envalentonados para defender el hueso público.

El Pri como vemos, no muda de piel.

 

 

 

lunes, 7 de abril de 2014

Michoacán, el desmoronamiento del Estado

 

Michoacán, el desmoronamiento del Estado


 

La involución social se presenta cuando el Estado no cumple son su razón y deber ser. El caso de Michoacán llama la atención al suplir lo que se creía solo pasaba en Tijuana, una región limítrofe, la orilla del país, pegada al desierto y en la puerta de la gran urbe del mundo. Con un amplio sentido de imaginación geográfica, quizá la frontera se recorrió al centro del país, porque Michoacán padece de los mismos males sociales que aquella interesante ciudad fronteriza.

Pero Michoacán, claro un estado, no una ciudad, tiene un agravante más: la falta de un sólido, constante y permanente gobierno. Un ejecutivo débil como el mismo rostro de su gobernante, ausente por enfermedad, luego un gobernador interino, hoy arraigado por 40 días por existir indicios de su relación con el narcotráfico, después, vuelta del mismo gobernado Fausto Vallejo, después el llamado virrey, el comisionado Alfredo Castillo.

La solicitada desaparición de poderes en ese estado, ha llegado al mismo congreso de la Unió y al Senado, que ven compleja la situación, que han preferido desecharla. Otro tema que está a punto de salirse de cauce, es la relación de los denominados grupos de autodefensa con el gobierno federal y el mismo gobierno local.

Autodefensas y gobierno han firmado acuerdos los cuales no se respetan, ni se respetarán, una vez que se termine el parque, porque serán cartuchos quemados. Mireles, ese ciudadano con voz valentonada no tarda en llevar su propia autodefensa tras las rejas, igual que pasó al llamado Papá Pitufo. Obvio es que los desarmaran y si bien les va, serán incorporados como soldados o policías comunitarios pero sin rango, el poder es único y no se comparte, señala el refrán y este caso no será excepción.

No hay una verdadera política de recuperación del Estado mexicano en Michoacán. La aparente limpia no llega a fondo, es simulación. El michoacanazo, fenómeno político, social, cultural y económico, ya tiene otros referentes en los estados norte del país con menor o mayor intensidad pero que todavía no estallan en crisis.

Michoacán puede ser la muestra, el botón de lo puede ocurrir en otras esferas del poder. Estaremos atentos

 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Juan Villoro, discurso en el informe anual de Artículo 19

Villoro: El periodismo se ha convertido en un oficio de alto riesgo seriamente amenazado


 

El periodismo es el arte de entender la realidad


 

Eso hay que decirlo francamente porque no puede tolerar un Gobierno que se agreda de esa manera a quienes tratan de cumplir con el oficio de informar




El periodismo es un arte, una virtud moral que se encuentra bajo continuas amenazas. Ha habido épocas en que los periodistas han tenido muy poco margen de participación. Yo pertenezco a una generación que ha visto crecer las libertades de expresión. Pero que también ha visto aumentar los riesgos para ejercer este oficio. Cuando yo estudiaba la Universidad, donde cursé la carrera de Sociología, tenía un maestro que decía “estudien muchachos, o van a acabar como periodistas”. El periodismo parecía por muchos el último escalón social. Eran los tiempos en los que el gran caricaturista Abel Quezada dibujaba a los periodistas en el Excélsior de Julio Scherer como figuras famélicas, sostenidas por una estaca, porque no tenía energías para escribir sus artículos y enfrentaban una máquina de escribir sobre la cuál colgaba una torta compuesta al modo de la zanahoria del burro, tratando de comer esa torta, de alimentarse, los periodistas de vez en cuando tecleaban algo en la máquina de escribir. Esta imagen del periodista como un desgastado social, que no tiene nada que decir, si acaso sólo lo hace para comer una torta, ha cambiado gracias al compromiso de numerosos compañeros que han, por un lado, profesionalizado el oficio pero también, sobre todo, que han ampliado los márgenes de la libertad, arriesgando en muchas ocasiones su forma de vida para cubrir las noticias.


 


El periodismo es el arte de entender la realidad. De entrar en un compromiso moral, esencial, que es el de saber que son los demás, los otros, los que tiene la información y los datos que debemos obtener. Es una de las pocas profesiones donde la razón es siempre aquél, la razón está con los testigos, en los que han visto los sucesos. Y otros, los periodistas, debemos desentrañar esas razones. Sin el entendimiento del otro, sin la información que nos puede proveer, no existiría nuestro trabajo. Por lo tanto, el periodismo requiere de empatía: nadie está obligado a darnos una noticia, una entrevista o una información. Debemos establecer en esa persona un vinculo de confianza, de solidaridad. Menciono esto porque, en su esencia, el periodismo es ya un compromiso ético, es el desciframiento de las verdades de los demás y la necesidad de entenderlas. Hay cosas que ocurren sin sentido aparente. El periodismo se dedica a causar sentido, a buscar dónde, por qué y cómo ocurren las cosas. Por eso, insisto, estamos ante el arte de entender la realidad.



Partiendo de un compromiso ético, el periodismo encuentra muchos obstáculos que tratan de impedir la realización de este cometido. ¿Por qué? Porque la verdad, lo sabemos, muchas veces descubre zonas de niebla que para muchos deberían permanecer así. Si pensamos el vocabulario de la política mexicano, nos encontramos con que la política ha sido muchas veces un oficio de tinieblas. No es raro que de pronto se diga que se hizo un acuerdo “en lo oscurito”. Estar dispuesto a madrugar al adversario, es salir de la oscuridad para actuar antes que él. El propio lenguaje político favorece este oficio en las sombras. Precisamente porque la luz de la verdad es una amenaza para la impunidad. Si en una cultura de la celebridad como la norteamericana, Andy Warhol pudo decir que la utopía perfecta, el sueño feliz de las personas era ser famosos durante 15 minutos. En una cultura de la oscuridad, como la mexicana, ese sueño para muchos ha sido el de ser impune durante 15 minutos. No el de ser famoso en la sociedad del espectáculo de la que hablaba Andy Warhol, sino el de poder actuar en libertad sin rendirle cuentas a nadie. Ha sido una cultura ajena a la transparencia, una cultura que ha querido a la verdad como la principal adversaria de lo que se ejerce en lo oscuro. Por lo tanto, el periodismo se ha convertido en un oficio de alto riesgo seriamente amenazado.



Después de mí hablará Darío con datos concretos sobre las actividades de Artículo 19. No puedo dejar de mencionar que hace apenas unos días, las oficinas de Artículo 19 fueron allanadas. Se trata de otro hostigamiento más de este espacio, por tratar de defender a los periodistas. Este acto agrede a toda la comunidad de los periodistas, pero también agrede al núcleo mismo del Estado mexicano. Un Estado que proclama el derecho a la información y no cumple, es un Estado que incurre en la demagogia. El Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto debe de ofrecer una respuesta a este ataque a los periodistas y a la razón misma del Estado mexicano. Sino lo hace se convierte en un cómplice del ataque. Eso hay que decirlo francamente porque no puede tolerar un Gobierno que se agreda de esa manera a quienes tratan de cumplir con el oficio de informar.



Sabemos por numerosas informaciones internacionales, de asociaciones como Human Right Watch o Reporteros Sin Fronteras, que México ha sido en los últimos años uno de los países más peligrosos, y en ocasiones el más peligroso, para ejercer el periodismo. Este negro reto debe terminar. Nos corresponde a nosotros, los periodistas, señalar ciertas ventanas, puertas, para que esto pueda cambiar. Pero le corresponde al Gobierno crear las condiciones para que el periodismo pueda ser ejercido con plena celeridad. Sabemos, además, que hay zonas particularmente peligrosas para ejercer el periodismo y eso debe ser mencionado. Estados como Veracruz o Coahuila, gobernados ambos por el PRI, sin particularmente adversos al ejercicio del periodismo. Hace algunos meses, un grupo de periodistas marchamos en la ciudad de Jalapa recordando el primer año de la muerte de Regina Martínez, periodista veracruzana, cuyo asesinato no fue resuelto, al igual que no han sido resueltos muchos otros, así como las desapariciones y los hostigamientos a los periodistas.

 
 

 

Todo esto nos deja en una situación altamente preocupante. Es obvio que los periodistas tenemos un compromiso de responsabilidad. No podemos ejercer el oficio sin saber que corremos ciertos riesgos. No somos irresponsables, sabemos en qué agua estamos nadando. No vamos directo hacia los tiburones, ejercemos el periodismo con responsabilidad. Lo grave es que aún tomando esas precauciones y aún sabiendo nosotros que no podemos muchas veces firmar un artículo con nuestro nombre y debemos hacerlo con el nombre del “staff”. O bien, en el caso de los periodistas de provincia, que el propio periódico sería amenazado si se publica esa noticia, así que la información primero debe circular hacia la capital para que llegue como de rebote a la provincia. Es decir, tomando en cuenta este tipo de precauciones concretas, aún así estamos en peligro. Porque lo que enfrentamos es un momento de descomposición del tejido social, en donde el Gobierno no puede preservar ni salvaguardar aquello que proclama, que es el derecho a la información. Esto es, particularmente, grave.


Antes de continuar con este tema, me gustará insistir en otro aspecto de la responsabilidad periodística, que creo que no hemos dejado de asumir nosotros los periodistas mexicanos y también, quiero decir que para esto, nos ha ayudado bastante el ejemplo de Colombia, que pasó por una circunstancia violenta, similar a la nuestra, donde los compañeros periodistas tuvieron que enfrentar de manera extraordinaria, bajo condiciones de altísima presión, la responsabilidad de seguir informando. En Colombia, los periodistas hicieron un acuerdo de discreción que, a ojo de algunos, significa un acuerdo de autocensura. En México, cuando se ha llegado a un pacto de este tipo, por ejemplo el que se dio después del secuestro a Diego Fernández de Cevallos, se entendió en los principales medios electrónicos básicamente como un pacto de censura, es decir, silenciar la noticia. 


En Colombia, el acuerdo de discreción apuntaba a otra cosa, a un pacto de responsabilidad. Porque nosotros debemos saber que al informar estamos propagando noticias y datos que pueden tener efectos sociales que, en un momento dado, beneficien al crimen organizado. Nos informaron indiscriminadamente sobre el número de víctimas, decapitaciones y fotos sin ningún tipo de criterio sobre la violencia perpetrada en nuestro país, puede hacer que el periodismo se convierta en una mera caja de resonancia del crimen organizado. Sabemos que muchas bandas retan asesinatos con una firma muy clara. La violencia es un lenguaje. Hay grupos que encajuelan, otros que encobijan, otros decapitan.. Hay una dramática del espanto que busca ser propagada. Si nosotros nos convertimos en un simple eco de esa violencia, estamos evidentemente logrando que el crimen golpee dos veces: primero, en el mundo de los hechos, y segundo, en el mundo de la representación, que no es menos importante. Esto puede llevar a dos reacciones sociales extremas, ambas preocupantes: una, el miedo absoluto, la parálisis, ante una sociedad amenazada por la violencia. Y dos, lo que quizá es aún más grave, la banalización del tema. El acostumbrarnos a las noticias de la violencia, como algo ya prácticamente algo atmosférico. 


Menciono esto, no por una invitación a no informar, sino al contrario: como un señalamiento de que los periodistas estamos perfectamente consientes de que al informar tenemos datos valiosos. Informar significa no solamente dar datos sueltos, sino estableces contextos, ahondar, buscar la raíz de los sucesos y saber quién está detrás de ellos. Si a nosotros se nos pide la responsabilidad de informar creando un contexto y dando una explicación completa para evitar la mera propagación de la violencia, al mismo tiempo se nos deben facilitar las condiciones para ejercer esta tarea. Con frecuencia se acusa a los periodistas de morbosos, sensacionalistas o amarillistas, en el sentido de que están simple y sencillamente tratando de usufructuar de manera comercial la violencia para vender periódicos y tener más rainting en los noticieros de radio y televisión. Y al mismo tiempo que se condena a los periodistas por este aparente uso del morbo, no se les brindan las condiciones a los reporteros para poder indagar con seriedad. La única manera de acabar con las noticias superficiales, es llegar a la raíz de los sucesos. Numerosos periodistas mexicanos lo han hecho, algunos de ellos han dejado la vida en el intento. Hay que celebrar que en condiciones muy adversas, los compañeros del oficio no han cerrado los ojos. 


 

Entonces, ¿en qué circunstancias estamos nosotros hoy en día respecto a nuestro trabajo? Insisto, somos consientes de la responsabilidad que tenemos pero al mismo tiempo pedimos condiciones para ejercer libre y moralmente esta responsabilidad. En los últimos meses, desde que el presidente Enrique Peña Nieto asumió la presidencia, ha aumentado la interlocución entre periodistas y dependencias de Gobierno. Se ha promulgado la Ley General de Víctimas, lo cuál es importante porque se reconoce a las víctimas de los hechos de sangre como una categoría social, como algo que no debería ocurrir y como una carga que debe asumir el Estado. La pérdida de una vida, es una pérdida de todos nosotros. Los periodistas han sabido hacer un viraje importante para darle cada vez más significación a las víctimas, esto también está en sintonía con los compañeros colombianos. La noticia no es la sangre, la noticia es la vida que se pierde por la sangre, las noticias son los huevos que se dejan en la sociedad. Por eso la noción de víctima es muy importante.


Pero, ¿qué sucede una vez que el Gobierno acepta esta categoría? ¿Qué sucede una vez que el Gobierno inicia una interlocución con quienes le reclaman mayor seguridad? Desgraciadamente, ha aumentado el diálogo con el Gobierno sin resultados concretos y no sólo eso, han aumentado los hostigamientos y las víctimas dentro del periodismo. Esto es particularmente grave. Parecería que el mensaje del Gobierno es “¿para qué gobernar si podemos declarar?”. Basta con señalar que se quiere resolver el problema, para que el problema se resuelva por sí mismo. Basta con bajarle de volumen al tema de la violencia, para que esta ya no exista.. Estamos en una lucha de representaciones. Aparentemente el Gobierno ha recibido la información de que la situación es preocupante, ha ofrecido responder al respecto pero no ha hecho nada concreto para resolver las cosas. Entonces esto empieza a sonar prácticamente a una fórmula que durante 71 años perfeccionó el Partido Revolucionario Institucional, que es el cinismo. Es decir, no solamente ignorar los problemas sino reconocerlos pero no hacer nada al respecto. Por lo tanto, creo que estamos en una situación particularmente grave. Del desconocimiento o el rechazo al tema que vivimos en la administración de Felipe Calderón, hemos pasado a un progresivo reconocimiento del problema sin que esto mejore las condiciones con que se ejerce el periodismo y el allanamiento a las oficinas de Artículo 19, hace unos días, se inscribe en este contexto.


Creo que es importante, en esta ocasión, señalar de manera muy concreta en qué medida la política de seguridad del Gobierno mexicano ha dejado a los periodistas sin protección. Creo que es algo sobre lo que debemos reflexionar con mucho cuidado, a detalle, porque de eso depende que podamos continuar con nuestro trabajo. Todas las sociedades tienen una frontera donde lo ilícito se vuelve aparentemente lícito, hay múltiples testimonios de esto, en el Quijote ya aparecen los contrabandistas que venden mercancías y con el dinero mal habido empiezan a hacer negocios aparentemente legales. Abundan los testimonios al respecto. De nada serviría que el crimen organizado prosperara sino pudiera reingresar a la sociedad. Hay una frontera donde el dinero sucio se vuelve aparentemente limpio. Yo creo que es en esa frontera donde el periodista corre mayor riesgo. Es decir, no son los criminales consumados los que han estado amenazando en lo fundamental a los periodistas. Y esto hay que decirlo, son los poderes aparentemente legales y los negocios aparentemente acreditados los que se sienten más amenazados por el trabajo del periodista. Precisamente, porque es en esa frontera, donde el periodista puede denunciar que un político, que un policía, que un soldado o que un empresario están coludidos con el crimen organizado. 
La estrategia irresponsable y equivocada del presidente Felipe Calderón, que dejó al menos 80 mil muertos y unos 30 mil desaparecidos, no puso nunca énfasis en que el Gobierno se investigara a sí mismo y en que se desmontaran las redes del lavado de dinero. Cada vez que un periodista se acercó a esta zona conflictiva que está al interior de nuestra sociedad, su vida estuvo en peligro. Otro de los errores de esta estrategia que tuvo que ver con el discurso público del presidente Calderon, fue considerar que el narcotráfico es un enemigo exógeno, externo a nuestra sociedad. Es decir, llegaron los bárbaros, llegaron los malosos, y se incrustaron en nuestro país. De esta manera, se repetía la concepción que Estados Unidos y la DEA han tenido del crimen organizado, que es el considerar que se trata de un problema básicamente externo, que pertenece a la política exterior de los Estados Unidos. Ustedes saben que Estados Unidos ha necesitado construir un enemigo para tener una política exterior activa, y este enemigo puede ser el nazi, el comunista, el extremista islámico o bien, hoy en día, el narcotraficante. Se trata de un enemigo externo, aparentemente ajeno, se sabe todo de los narcotraficantes afuera de los Estados Unidos, se saben sus nombres, sus apodos y sus hábitos más privados, e ignoramos prácticamente todo de lo que ocurre al interior de los Estados Unidos. La violencia nos toca más fuerte que a ellos. Ya lo dijo Eduardo Galeano: nosotros ponemos los cadáveres, ustedes ponen las narices.


El consumo de droga en los Estados Unidos tiene historias que no conocemos, nuestros colegas norteamericanos no han hecho el trabajo que sí hemos hecho nosotros aquí en México. Y esto es muy importante decirlo: la narrativa del problema se conoce en nuestro país por el trabajo que han hecho los colegas mexicanos y se desconoce en Estados Unidos en muy buena medida porque existe una opacidad al respecto. De manera suntuosa, en este discurso donde el crimen organizado aparece como un elemento ajeno a la sociedad, fue replicada durante la administración de Felipe Calderón, como si el narcotráfico no naciera del seno mismo de la sociedad y no estuvieran involucradas en él personas mucho más próximas a nosotros de lo que pensamos, sino que fue visto como algo totalmente ajeno y externo. Pero, como les decía antes, de nada sirve incurrir en el crimen organizado si esto no regresa a un negocio aparentemente lícito. Y esto es lo que han investigado numerosos compañeros al riesgo de su propia vida y es lo que no ha hecho el Gobierno. En la medida que el Gobierno cambie de estrategia y entienda que tenemos un problema social, cultural y económico al interior de nuestro propio país, y que todas estas redes de complicidad se deben desenredar, en esa medida el periodista estará mucho más seguro para ejercer su trabajo. Justamente nos hemos situado en una zona donde nosotros hemos hecho un trabajo información que no ha hecho el Gobierno. Y sobre esto, creo que se debe reflexionar muy puntualmente.
A pesar de este momento crítico, los medios mexicanos no han dejado de cumplir con su compromiso de informar, los periodistas no han cerrado los ojos.



 El próximo 23 de abril, recibirá el Premio Cervantes, el máximo galardón que se concede en el idioma español, una escritora mexicana, Elena Poniatowska, que es también una grandísima periodista. Nunca antes el Premio Cervantes había honrado, en el nombre de una persona, a tantísimas voces y tantísimos testigos que le han dicho sus verdades a Elena Poniatowska. Muchos autores prefieren hablar a escuchar. El Premio a Elena Poniatowska es un premio al oído, es un premio a las palabras de los otros. Comencé diciendo que el compromiso ético del periodismo tiene que ver con entender que son los demás los que tienen una razón, son ellos los que nos deben dar las claves de la realidad. Esto es un oficio generoso, un oficio tolerante, que permite que sean otros los que tengan la voz. Creo que en el nombre de Elena Poniatowska se premia a la valentía del oficio, a las noticias que durante mucho tiempo estuvieron silenciadas, como La noche de Tlatelolco, a todos aquellos que se han arriesgado para ejercer este oficio.


El ejemplo de Elena nos honra, pero no debe ser un caso aislado. Debe ser la condición natural de nuestro trabajo. Hago votos porque algún día no sea necesario una actividad como la de hoy en día es imprescindible, como la de Artículo 19, y que el periodismo no sea en el futuro algo que deba ser defendido sino que simple y sencillamente dependa de las palabras, de las imágenes y de lo más necesario que tenemos en este trabajo, que es la búsqueda de la verdad.